En Defensa de los Don Nadie

Entre la casa blanca puntiaguda y el minipalacio de granito residen cientos de personas cuyas casas no expresan el espíritu inmigrante ni el espíritu trabajador de un lejano pueblo. Huérfanos triste o alegres, o meros tipos ignorantes de la historia de sus padres.

Entre el centro libanés y la asociación catalana, hay un pequeño parque anónimo por «prósperas» comunidades «étnicas» vecinas. Pero esa gente incategorizable, carente de color, leyenda o gentilicio, disfruta plenamente del sublime placer que solo un prado con árboles puede brindar. El no edificio con sus no muros, sus no salones, y sus no oficinas ¿Qué mejor lugar para los no algos?

Betwixt the white pointy acute house and the minipalace of granite hundreds of persons whose houses do not express the immigrant spirit nor the working spirit of a remote populace reside. Orphans sad or glad, or mere chaps ignorant of the history of their parents.

3 comentarios en “En Defensa de los Don Nadie”

  1. Hola Dan te felicito por tu carta publicada en Proceso, ya que yo pase por un camino tortuoso muy parecido que me gustaría contarte para ingresar al en posgrado en ingeniería, actualmente estoy inscrito pero la tremenda burocracia aplasta el nivel académico.
    Excelentes tus escritos

  2. MI solidaridad en tu lucha por buscar entrar a la maestrIa y admiraciOn por la forma en que luchas. (Te leI en Proceso y en este blog. Me gusta tu forma de escribir)

  3. Dan, gracias por la lección de civismo académico, en el México surrealista que habitamos, donde la burocracia nos hace ver nuestra suerte inimaginable (ni en las peores pesadillas vistas), resaltan ejemplos de luz como tu caso, me quedo con el ímpetu, la estructura de tu razón y la gran vitalidad que demuestras al defender tu posición.
    Seguro estoy que a cualquier Universidad que los vientos te lleven, ahí florecerás, ya que tienes algo que los Docentes que te evaluaron en el proceso de admisión para la maestría en nuestra “máxima casa de estudios” carecen y eso es precisamente el amor por lo que hacen.
    Deseo que sigas poniendo esa energía en todos los aspectos que la vida te presente, y cuando tengas la oportunidad de enseñar, lo hagas desde esa parte humana que yo observo en tu texto publicado en la revista Proceso, te repito gracias por la lección, sé que llegarás muy lejos.

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