Permite tu ignición

¿Quién puede culpar a ese hombre porque pienses tanto en él? Yo no lo culpo, yo te culpo a ti, princesa, por no reconocer tu propio potencial fantástico, joven y bella mujer que fácilmente podría incendiar el mundo con su fuego ultracandente. Así que enciéndete, permite tu ignición, y vuélvete piromaniaca, que incluso yo, solidariamente, estaría dispuesto a ser quemado por ti.

Prudencia Moral Capitalista

-Señor… Yo pienso que…
-Dime.
-Iba a expresarle un pensamiento, pero decidí autocensurarme y no hacerlo.

§

Prudencia Moral Capitalista

Autotormento autoinfligido
para poder continuar [con vida]
sufriendo, lo que de alguna
forma parece mejor que quedar
en el olvido y ni siquiera
poder quedar.

¿Por qué?

§

Y si muere siendo héroe…
Pero los héroes deben ser conocidos.

La anarquía es la única democracia

La democracia «representativa» es un timo, y mistificarla no ayuda a que la gente se dé cuenta de que es una estupidez elegir «representantes» que tienen el poder para hacer lo que quieran. Nadie puede representar al individuo mejor que el individuo mismo, e incluso en su mismo arte llega a ser incompleta su representación. Así, con más razón, tendríamos que gobernar todos en una auténtica democracia, gobernar todos sobre todos, que equivale a que nadie gobierna. La democracia es anacracia, el poder del pueblo es el no poder, y solo cuando el no poder estuviere pudiendo, habrá democracia auténtica. La anarquía es la única democracia.

En defensa de los don nadie

Entre la casa blanca puntiaguda y el minipalacio de granito residen cientos de personas cuyas casas no expresan el espíritu inmigrante ni el espíritu trabajador de un lejano pueblo. Huérfanos triste o alegres, o meros tipos ignorantes de la historia de sus padres.
Entre el centro libanés y la asociación catalana, hay un pequeño parque anónimo por «prósperas» comunidades «étnicas» vecinas. Pero esa gente incategorizable, carente de color, leyenda o gentilicio, disfruta plenamente del sublime placer que solo un prado con árboles puede brindar. El no edificio con sus no muros, sus no salones, y sus no oficinas ¿Qué mejor lugar para los no algos?

Cerúleo Ensueño

Soñete ayer:
Pneuma, viento, aves, amor…
Dos cuerdas y un bandoneón.

Poemas con mi pluma te esbocé:
tinta azul sobre tu piel de papel.

Hálitos eufóricos:
transmutación fascinante;
de platino ventanas
y no de cristal.

El tango
avivó tu magnetismo,
cantando
nuestros cuerpos unimos,
y con vaho
las estelas esfumamos.

«Di no a lo imposible»
me advirtieron,
pero ellos nunca te conocieron.
Y yo tampoco.

Con los Ojos Abiertos

Es suficiente, ya no aguanto más, mírame a los ojos, no seas cobarde, como toda esa gente deliciosa que no puedo lamer porque se resbala de mis manos, haciéndose resbalosa cuando la agarro, a pesar de ser tan rugosa; hazlo ya o no me dejarás otras opción que no sea obligarte a mirarme.   Permíteme mirarte, sentir los haces de luz que reflejan tus ojos verdes chocar contra mis ojos azules ¡Vaneßa! Nuestras miradas juntas son cian.

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