Categoría: Prosa corta

  • Tú que nunca tuviste la confianza

    Tú que nunca tuviste la confianza

    Tú que nunca tuviste la confianza de darme tu número telefónico. Cuando camines por el parque y te encuentres a un hombre solitario junto a una guitarra que parece no haber sido tocada en semanas, bebiendo de una petaca plateada, no huyas ni le temas pensando que es un extraño vicioso peligroso… Quédate tranquila, pues…

  • Permite tu ignición

    ¿Quién puede culpar a ese hombre porque pienses tanto en él? Yo no lo culpo, yo te culpo a ti, princesa, por no reconocer tu propio potencial fantástico, joven y bella mujer que fácilmente podría incendiar el mundo con su fuego ultracandente. Así que enciéndete, permite tu ignición, y vuélvete piromaniaca, que incluso yo, solidariamente,…

  • En defensa de los don nadie

    Entre la casa blanca puntiaguda y el minipalacio de granito residen cientos de personas cuyas casas no expresan el espíritu inmigrante ni el espíritu trabajador de un lejano pueblo. Huérfanos triste o alegres, o meros tipos ignorantes de la historia de sus padres. Entre el centro libanés y la asociación catalana, hay un pequeño parque…

  • Con los Ojos Abiertos

    Es suficiente, ya no aguanto más, mírame a los ojos, no seas cobarde, como toda esa gente deliciosa que no puedo lamer porque se resbala de mis manos, haciéndose resbalosa cuando la agarro, a pesar de ser tan rugosa; hazlo ya o no me dejarás otras opción que no sea obligarte a mirarme.   Permíteme…

  • Perturbación Psicodélica

    Ella Entro en el salón, en el cual ella se encuentra, sentada sobre un taburete negro, esperando con una apariencia de curiosidad lo que sucederá. Yo le dije que tenía algo importante que darle, que había encontrado. Un libro, ella se ha de imaginar, una más de esas cosas, escritas por terceros metiches e irrelevantes,…